Programas · Por escala
El mismo síntoma puede ser un problema distinto en otra escala.
Un programa no es un campo enseñado. Es lo que el caso necesita de uno o varios campos, y el diagnóstico decide cuáles.
Una persona puede tener las cosas claras dentro de un grupo confuso. Un grupo sólido puede operar dentro de una organización contradictoria. Una organización puede ser coherente por dentro y estar limitada por el sistema más amplio en el que opera.
Trate esas situaciones como equivalentes y la intervención errará el blanco. Por eso los programas trabajan en cuatro escalas.
Individuo
La persona como agente
Cómo percibe, razona, decide, aprende y actúa una persona.
El trabajo en esta escala puede tratar del juicio, la comunicación, las rutinas, la efectividad, la agencia, la responsabilidad de liderazgo o la capacidad de actuar bajo presión. Pero una intervención individual solo está justificada cuando el problema reside de verdad en el individuo.
Grupo
El grupo como agente
Un grupo —un consejo, una unidad, un grupo de trabajo— tiene dinámicas que no pertenecen a ninguno de sus miembros.
Los supuestos compartidos, los roles, los patrones de comunicación, la coordinación, la autoridad, las dependencias y las rutinas pueden producir resultados que nadie pretendía. Formar a las personas por separado no corregirá un problema que se constituye entre ellas.
Organización
La organización como agente
La estructura, el gobierno, la arquitectura de decisión, los incentivos, la cultura, las rutinas de funcionamiento y las prioridades en competencia determinan lo que pueden hacer las personas y los grupos.
En esta escala, los «problemas de personas» repetidos pueden ser indicio del diseño organizativo y no de una carencia individual.
Sociedad
El sistema más amplio como agente
La regulación, la profesión, el sector, la cultura, las instituciones y las expectativas sociales pueden limitar decisiones que parecen pertenecer por completo al interior de la empresa.
No todo problema organizativo se origina dentro de la organización.
La escala no es el rango
¿Dónde existe realmente el problema como problema?
Individuo no significa subordinado. Organización no significa alta dirección. Un consejero delegado puede ser el individuo pertinente. Un consejo puede ser el grupo pertinente. Una multinacional puede ser la organización pertinente.
Y como las escalas interactúan, un programa puede entrar por una y necesitar coherencia en varias. Cambiar un nivel mientras los demás siguen premiando el patrón antiguo es una de las razones por las que intervenciones aparentemente exitosas no se sostienen.
Del diagnóstico a los resultados
El punto de entrada es una decisión, no una opción por defecto.
El diagnóstico decide dónde empieza el programa, y qué más tiene que sostenerse para que funcione.